¿Qué hacemos con las Redes Sociales de una persona que ha fallecido?

¿Qué hacemos con las Redes Sociales de una persona que ha fallecido?
20/03/2017 Espai 70

Las Redes Sociales engordan las gestiones que es necesario realizar cuando fallece una persona. Facebook, el / la usuari@ puede elegir en vida que su cuenta desaparezca cuando alguien comunique fehacientemente su fallecimiento (en el menú “Configuración”) o bien designar un  “contacto de legado” para cuando pase a mejor vida.

Este “contacto de legado” será la persona elegida para administrar la cuenta cuando su titular fallezca. En este caso, la cuenta se convierte en conmemorativa (aparecen las palabras “En memoria” junto al nombre de la persona en su perfil) y el nuevo gestor (el “contacto de legado”) tiene potestad limitada (podrá realizar ciertas acciones como fijar una publicación en la biografía, responder a nuevas solicitudes de amistad y actualizar la foto de perfil, pero no publicará en nombre de la persona fallecida ni verá sus mensajes).

Fallecer en las Redes Sociales

En cambio, Twitter desactiva la cuenta de la persona fallecida si lo solicita alguien autorizado para actuar en su nombre o un familiar inmediato comprobado de la persona fallecida. Hay que realizar una gestión con la empresa que consiste en proporcionarle información sobre el/la fallecid@, una copia del DNI de quien solicita la eliminación de la cuenta y una copia del certificado de defunción. Twitter, en ningún caso, da acceso a la cuenta a otra persona, independientemente de su relación con el o la finad@.

Además, existen multitud de servicios que permiten gestionar la “herencia” de cuentas y perfiles en servicios on line, y además dejar mensajes que sólo se enviarán cuando la persona haya fallecido: Deadsocial, Afternote, Capsoole…

Lo mejor es dejarlo todo atado para evitar que los perfiles de la persona muerta no caigan en manos de hackers, ciberdelincuentes o spambots y completar los trámites para gestionar el “legado digital” con el decálogo de otros más “tradicionales”: Obtener el certificado médico de defunción; inscribir la defunción en el registro civil; enterrar o incinerar el cuerpo; certificar su última voluntad; averiguar si tenía contratado un seguro de vida y accidentes; contactar con la compañía de seguros; solicitar copia del testamento al notario; si no hubiese testamento, realizar un acta de declaración de herederos ante notario; gestionar la pensión de viudedad y aceptación de la herencia, liquidar los impuestos vinculados a la herencia…

 

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*